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Plan
Estratégico - Linea Vertical 2
EPIDEMIOLOGIA EN LA INVESTIGACIÓN
DEL CÁNCER:
EPIDEMIOLOGIA ETIOLOGICA, GENETICA Y MOLECULAR Y LA
PREVENCIÓN DEL CÁNCER
(Coordinador: X. BOSCH)
1. ANTECEDENTES
La epidemiología etiológica ha contribuido con instrumentos
tradicionales al conocimiento e identificación de una
parte importante de los factores causales del cáncer
(Colditz et al., 2006), siendo los más trascendentes
los relacionados con el estilo de vida como el tabaco,
nutrición, obesidad y actividad física; los relacionados
con agentes físicos y químicos ambientales y ocupacionales
como el asbesto, el benceno y el cloruro de vinilo;
los relacionados con factores hormonales y reproductivos;
y los relacionados con agentes biológicos como el HPV,
Helicobacter pylori y los virus de la hepatitis B y
C. Sin embargo una larga proporción de las causas asociadas
a tumores frecuentes como el cáncer de mama, próstata,
colon y recto, vejiga y páncreas, entre otros, continúan
sin explicar (Peto J., 2001). La relación causal con
diversos tipos de cáncer con muchos alimentos y nutrientes,
agentes químicos, factores metabólicos, hormonales,
etc., no está aún suficientemente clarificada. Por otra
parte, han emergido nuevos factores, como los relacionados
al uso de la telefonía móvil y con los campos electromagnéticos,
para los que no hay aún suficientes evidencias de su
ausencia de efectos sobre el riesgo de cáncer. Los mecanismos
etiopatogénicos de gran parte de los tumores no están
tampoco aun clarificados La identificación y el conocimiento
científico de los factores etiológicos y de los mecanismos
patogénicos es la base para el control y la prevención
del cáncer en la población.
Los principales factores causales del cáncer son los
factores ambientales y del estilo de vida, pero hay
una creciente evidencia científica sobre la importancia
de factores genéticos de susceptibilidad individual
que pueden modificar el riesgo de los factores ambientales.
Esto nos explica porque no todas las personas expuestas
a factores ambientales desarrollan un cáncer. Por ello
la identificación de los factores genéticos, de susceptibilidad
individual y la interacción entre los factores ambientales
y genéticos (Hoover R.N., 2000) es hoy una prioridad
para la identificación de individuos o grupos de mayor
riesgo y el diagnóstico precoz de daños sobre la salud
( Perera F.P. & Weinstein I.B., 2000). Una parte
importante de la susceptibilidad está relacionada con
la variabilidad y el polimorfismo genético, asociado
a genes de baja penetrancia, que si bien tienen un riesgo
relativo pequeño, su alta prevalencia en la población
les confiere un riesgo atribuible de enfermedad relativamente
importante. Un paradigma de ello es el cáncer de vejiga.
Hasta un 30% de los casos con este cáncer son atribuidos
a dos variantes genéticas en los genes GSTM1 y NAT2
(García-Closas, Lancet 2005). Por otra parte la susceptibilidad
individual esta influenciada por el género, el estado
nutricional y el propio estilo de vida. (Perera F.P.
& Weinstein I.B., 2000; Perera F.P., 1997) que inducen
o inhiben sistemas enzimáticos y condicionan el funcionamiento
de los sistemas genéticos. Los recientes avances en
el conocimiento de la genómica y en la tecnología para
las determinaciones de los polimorfismos genéticos y
de expresión génica ha proporcionado nuevas herramientas
para los estudios genéticos de asociación entre variantes
genéticas y el riesgo de cáncer, que son el objetivo
específico de la epidemiología genética. Por otro lado
la población está expuesta habitualmente a múltiples
exposiciones, de niveles generalmente bajos y sus efectos
individuales son difíciles de valorar con los instrumentos
tradicionales como un cuestionario. Son necesario para
ello la combinación de los métodos tradicionales con
nuevos métodos basados en marcadores de exposición válidos,
mediante técnicas moleculares de laboratorio, que son
la base de la epidemiología molecular. La epidemiología
molecular tiene además un importante rol en la identificación
de poblaciones a riesgo, mediante el uso de biomarcadores
de efecto precoz o estadios preclínicos de enfermedad
(Perera F.P. & Weinstein I.B., 2000).
En el área de la nutrición (que es con el tabaco la
causa más importante de cáncer) existe un convencimiento
que para una mayor y mejor predicción del efecto adverso
o beneficioso de componentes nutricionales sobre el
cáncer, es necesario entender como la predisposición
genética interactúa y modifica el efecto de los alimentos
y nutrientes y como los nutrientes actúan a nivel molecular
e influencian la expresión de genes, proteínas y metabolitos.
Esto ha facilitado el desarrollo de un nuevo y promisorio
campo de aplicación de la epidemiología genética y molecular
que es el de la nutrigenética y nutrigenómica (Müller
& Kersten 2003)
El reconocimiento de que el cáncer es la consecuencia
de múltiples factores ambientales y genéticos exige
investigaciones epidemiológicas sobre una muestra muy
amplia de individuos, habitualmente grandes estudios
multicéntricos de tipo caso-control o de cohorte. El
estudio de múltiples factores y de cientos de polimorfismos
en estudios de asociación, exige nuevas técnicas para
descartar asociaciones con resultados falsos positivos
o falsos negativos (Wacholder S. et al., 2004). Se requiere
además un enfoque multidisciplinario, de integración
de diversas especialidades, que incluyen entre otras
a la epidemiología, la clínica, la biología molecular
y genética y la bioquímica. El desarrollo de este tipo
de estudios, representa un gran oportunidad para la
investigación del cáncer por parte de grupos integrados
en la RTICC, pero es a la vez un gran desafío, porque
requiere del conocimiento apropiado para un correcto
diseño y aplicación de nuevos métodos epidemiológicos
y complejas técnicas de análisis estadístico (Clayton
D. & McKeigue P.M., 2001; Rothman N. et al., 2001)
que proporcionan la epidemiología molecular, la epidemiología
genética, la bioinformática y biostadística, así como
el desarrollo y utilización de marcadores biológicos
de exposición y de marcadores de susceptibilidad (Berwick
M., 2000). Este marco, de nuevas y complejas situaciones,
hace necesaria la colaboración de múltiples grupos de
investigación y contrastada experiencia y cualificación.
Grupos del programa con una larga experiencia en estudios
etiológicos, y en la coordinación de grandes proyectos
colaborativos Europeos podrían actuar como asesores
de estos temas dentro de la red.
Una consecuencia lógica de esta investigación etiológica
es la posibilidad de plantear estrategias preventivas
dirigidas a reducir la incidencia del cáncer, prevención
primaria, y la probabilidad de mortalidad prematura,
prevención secundaria. La revisión de la relación entre
factores de riesgo, así como del comportamiento relacionado
con la salud y la enfermedad ha sido ampliamente revisada
(Institute of Medicine, 2001, 2003). El impacto sobre
la incidencia de cáncer en la población mundial está
ampliamente documentado (Danaei et al 2005). Entre los
factores más relevantes y susceptibles de prevención
se pueden mencionar el tabaquismo, el consumo excesivo
de alcohol, el ejercicio físico y la obesidad, la dieta,
determinadas prácticas sexuales así como la participación
en actividades de cribado de efectividad demostrada
(IOM, 2001 y 2003). Por otro lado, no se deben olvidar
la importancia que tienen los factores relacionados
con el entrono social, las redes sociales y la desigualdad
(Berkman, 2000).
La prevención del cáncer se ha centrado tanto en la
modificación de comportamientos individuales relacionados
con la presencia de factores de riesgo como con la promoción
de cambios en el entorno social que conviertan el comportamiento
saludable en la opción más favorable. El ejemplo clásico
ha sido los programas de prevención del tabaquismo en
los últimos años que han modificado de forma significativa
la prevalencia de este hábito con la consiguiente reducción
en la mortalidad relacionada con el tabaco; en este
caso se ha demostrado la viabilidad de este cambio social
que tiene consecuencias sobre el cáncer. y ha demostrado
la necesidad de proponer estrategias globales que tengan
en cuenta todos los factores relacionados con el comportamiento
de riesgo. (Gotay, 2005)
Una estrategia dirigida a la detección precoz del cáncer
con el objeto de mejorar el pronóstico. de la enfermedad
y mejorar la calidad de vida del paciente se ha aplicado
tanto a poblaciones generales definidas por su edad
y sexo, como es el caso del cribado del cáncer de mama
o de cuello uterino (IARC 2002, 2004) y cáncer colorectal;
y a poblaciones definidas por su riesgo elevado de presentar
una mutación que aumente sus susceptibilidad para desarrollar
un cáncer (Narod, 2005). Un aspecto esencial para la
efectividad de estas estrategias es la participación
elevada de la población que puede beneficiarse del cribado
y la calidad de la prueba de detección. Progresos como
el que ha supuesto la introducción dela prueba del virus
del papilloma humano o la evaluación de la eficacia
del cribado de cáncer de pulmón en población de riesgo
elevado de padecer este cáncer (Henschke et al 2006),
son ejemplos de la necesidad de investigación en este
ámbito en el que la RTICC puede contribuir al ser necesaria
combinar la experiencia y conocimientos de diferentes
grupos deinvestigación.
2. HIPÓTESIS DE TRABAJO
El reconocimiento de que el cáncer es la consecuencia
de múltiples factores ambientales y genéticos exige
investigaciones epidemiológicas sobre una muestra muy
amplia de individuos, habitualmente grandes estudios
multicéntricos de tipo caso-control o de cohorte. El
estudio de múltiples factores y de cientos de polimorfismos
en estudios de asociación, exige nuevas técnicas para
descartar asociaciones con resultados falsos positivos
o falsos negativos (Wacholder S. et al., 2004). Se requiere
además un enfoque multidisciplinario, de integración
de diversas especialidades, que incluyen entre otras
a la epidemiología, la clínica, la biología molecular
y genética y la bioquímica. El desarrollo de este tipo
de estudios, representa un gran oportunidad para la
investigación del cáncer por parte de grupos integrados
en la RTICC, pero es a la vez un gran desafío, porque
requiere del conocimiento apropiado para un correcto
diseño y aplicación de nuevos métodos epidemiológicos
y complejas técnicas de análisis estadístico (Clayton
D. & McKeigue P.M., 2001; Rothman N. et al., 2001)
que proporcionan la epidemiología molecular, la epidemiología
genética, la bioinformática y bioestadística, así como
el desarrollo y utilización de marcadores biológicos
de exposición y de marcadores de susceptibilidad (Berwick
M., 2000). Este marco, de nuevas y complejas situaciones,
hace necesaria la colaboración de múltiples grupos de
investigación y contrastada experiencia y calificación.
Grupos del programa con una larga experiencia en estudios
etiológicos, y en la coordinación de grandes proyectos
colaborativos Europeos podrían actuar como asesores
de estos temas dentro de la red.
3. OBJETIVOS
Todos estos aspectos considerados junto con el necesario
análisis de la epidemiología descriptiva del cáncer
en nuestro país serán objeto de este programa, mediante
la actividad científica de los diferentes grupos que
colaboran en esta línea. Se establecen los siguientes
objetivos:
3.1. Aumentar la colaboración científica
entre los grupos que componen la red, tanto en el
ámbito epidemiológico como traslacional y clínico.
Ámbitos en los que existe gran experiencia son en
epidemiología genética, ambiental y en estudios relacionados
con la etiología viral en tumores sólidos y hematológicos.
3.2. Promover una coordinación entre
los distintos registros de tumores de base poblacional
en nuestro país, tanto en el ámbito pediátrico como
en el de adultos.
3.3. Evaluar la viabilidad de establecer
un registro nacional de cáncer hereditario.
3.4. Potenciar la interacción entre
los distintos grupos y la formación en metodología
epidemiológica y estadística en los distintos grupos
que componen la red.
4. PLAN DE TRABAJO CONJUNTO
El trabajo en la RTICC en esta línea
se promoverá mediante tres ámbitos:
- Investigación de la línea vertical: desarrollar
propuestas de investigación relevantes en las tres
áreas mencionadas de epidemiología descriptiva, epidemiológica
y prevención del cáncer. Consolidando la actividad
investigadora cooperativa de los mencionados grupos
de investigación, ejemplos de los mismos son la red
de investigación de grupos en cáncer de vejiga urinaria
o el proyecto EPIC de investigación de la relación
de dieta y otros factores en la incidencia del cáncer
en España y Europa .
- Colaboración con el programa transversal 5 de metodología
epidemiológica, estadística y en registro de tumores:
asesoría metodológica que investigadores de estos
grupos efectuarán en el marco del programa transversal
5 de metodología epidemiológica, bioestadística y
registro de tumores.
- Establecer los datos del cáncer en España: establecer
una plataforma de cooperación con todos los registro
de cáncer de base poblacional en España que facilite
los datos de incidencia, supervivencia, en su caso,
y mortalidad de forma pública. Por otro lado, aprovechando
la experiencia metodológica disponible, elaborar proyecciones
de incidencia y mortalidad de cáncer en España, de
acuerdo con la evolución de los distintos factores
de riesgo.
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